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Concepto de Inversión.

La definición más intuitiva, obvia e inmediata, sin entrar en el ámbito específico de este manual, que se puede dar del acto de invertir, es que, a través de éste, se pretende el cambio de una satisfacción inmediata y cierta a la que se renuncia, por la esperanza de una satisfacción mayor en el futuro que se adquiere y de la cual el bien invertido es el soporte.  Invertir consiste en adquirir unos determinados bienes (de naturaleza productiva o no), sacrificando para ello unos capitales financieros con la esperanza de obtener unos ingresos (rentas) futuros.  Por lo tanto, en todo acto de invertir intervienen los siguientes elementos:

1.   Una persona (sujeto) que invierte, ya sea física o jurídica.

2.   Un objeto en que se invierte, el cual puede ser de naturaleza muy diversa.

3.   El coste que supone la renuncia a una satisfacción en el presente.

4.   La esperanza de una recompensa en el futuro que es el beneficio esperado.

Así, podemos decir que invertir es desprenderse de un bien económico, cuyo valor más un beneficio esperamos obtener en un futuro. Tal y como veremos más adelante, se debe invertir siempre y cuando se genere un excedente marginal derivado de este proyecto de inversión que sea superior al coste marginal que supone su puesta en marcha.  En ese sentido, se entiende por:

–     Excedente marginal: Es el beneficio derivado de desarrollar el proyecto de inversión.  Se mide a través de la rentabilidad económica. Esta magnitud suele venir expresada tanto por ciento. Mide la capacidad generadora de renta de los activos de la empresa o capitales invertidos y es independiente de la estructura financiera o composición del pasivo.   Es el ratio o indicador que mejor expresa la eficiencia económica de la empresa. Se obtiene dividiendo el beneficio total anual de la empresa antes de deducir los intereses de las deudas o coste del capital ajeno por el activo total, multiplicado por 100.

–     Coste marginal: Se entiende por coste marginal el aumento o disminución del coste de producción conforme aumenta o disminuye el número de unidades de producto elaboradas o el número de servicios prestados.   Se medirá a través del  coste de capital de la empresa

Asociado al concepto de inversión, tenemos el de capital. Son conceptos relacionados que tienen muchas similitudes pero que no son idénticos. ¿Cuál es la  diferencia?  Para intentar explicar la diferencia entre ambos conceptos quizá lo más sencillo es recurrir a la diferencia entre variable stock y variable flujo. El concepto de capital responde a la idea de stock, mientras que el concepto de inversión responde a la idea de flujo.

La inversión en un determinado periodo de tiempo viene dada por la diferencia entre el stock de capital existente al final y al comienzo de dicho periodo de tiempo.

Cuando esta diferencia es positiva, decimos que hay inversión (formación de capital),  y cuando es negativa decimos que hay desinversión (consumo de capital).  Pero, ¿qué es capital?   De capital, y por lo tanto de inversión, se puede hablar desde 3 perspectivas diferentes. Así, tenemos las perspectivas jurídica, económica y financiera.   Estas 3 perspectivas no implican que toda inversión las reúna, tal y como se puede ver en  la Tabla 1.

Es posible afirmar que, en principio, toda inversión económica o financiera es a su vez una inversión jurídica, ya que se adquiere la propiedad del elemento (material o inmaterial) correspondiente.  Sin embargo, la afirmación contraria no es cierta, ya que existen inversiones jurídicas que no son financieras ni económicas.  Un ejemplo de esto puede ser la compra de una finca rústica para recreo o de una nevera por parte de una familia.    Por otra parte, existen ciertas inversiones económicas que son a su vez inversiones financieras, pero no todas las inversiones económicas son al mismo tiempo financieras, ni viceversa.

Un ejemplo de inversión económica que no es a su vez una inversión financiera se produce si dicha inversión se financia con beneficios retenidos en una empresa (en lugar de repartirlos entre los propietarios).

Además, una inversión financiera, como puede ser la compra de acciones en el mercado secundario, no supone una inversión económica.  Esto es así  ya que lo único que se hace es transferir un derecho de propiedad sobre unos elementos productivos ya existentes.   Por ello, el stock de capital económico sigue siendo el mismo.   Sin embargo, la compra de acciones o participaciones procedentes de una ampliación de capital en el mercado primario, llevada a cabo para aumentar la capacidad productiva de la empresa, constituye una inversión financiera y económica al mimo tiempo.

Tabla 1.  Capital e inversión

Concepto / Perspectiva Jurídica Económica Financiera
Capital Todo lo que puede ser objeto de un derecho de propiedad y ser susceptible de formar parte del patrimonio de una persona física o jurídica. Conjunto de bienes que sirven para producir otros bienes. Son todos los elementos que forman parte del activo de una empresa. Dinero que no ha sido consumido por su propietario sino que ha sido ahorrado y “colocado” en el mercado financiero con la esperanza de obtener una renta posterior.
Ejemplos de capital Fincas rústicas y urbanas, equipos productivos, naves industriales, coches, valores mobiliarios, dinero en metálico, bienes inmateriales Terrenos, edificios, maquinaria, patentes, etc. Inversiones bursátiles, depósitos o imposiciones en instituciones financieras, préstamos concedidos a otras personas físicas o jurídicas
Inversión Adquisición o apropiación de cualquiera de los elementos anteriores Adquisición de elementos productivos.  Incremento de los activos productivos Colocación en el mercado financiero de los excedentes de renta no consumidos