Hace algunos años… recuerdo una discusión sobre si eramos buenos o malos…
No es una tontería, ya que parece, en un principio, que es un requisito admitir que el ser humano es malo para justificar la necesidad de controles sobre nuestra actividad.
Esto viene a cuento de …

Uno de los postulados básicos del pensamiento económico dominante es justamente la “no – regulación” .
Esto no debe confundirse con la premisa liberal de “no intervención del Estado en asuntos económicos”
Son cosas distintas.

Ahora todos nos rasgamos las vestiduras… que si patatín… que si patatán…
Imaginemos por un momento que hubiese pasado si a los responsables les da por fiscalizar “intensamente” ciertas prácticas bancarias… en aquella época…

Al final, como siempre… la aparente paradoja entre “bondad” y “maldad” se resuelve con un cambio de paradigma…

Aquí siempre recuerdo la frase “las chicas buenas van al cielo… las malas a todas partes”

Solemos hacer “lo que nos conviene” … o “lo que creemos que nos conviene”…
El problema … ahora es responder a “¿qué es lo que nos conviene?”

En la época, “lo que convenía” era lo que se hizo… y puedo ver los gritos, las vestiduras rasgadas si a alguno se le hubiese ocurrido “intervenir”…

Muchos avisaron de que iba a explotar… y muchos decían que no pasaba nada…
De hecho, recuerdo a un sesudo comentarista (tertuliano)… que hoy ocupa un cargo de responsabilidad… rebatir un informe… advirtiendo del excesivo endeudamiento de las familias… de una institución que hoy está en cuestión por dejadez de funciones… diciendo que “las familias no estaban endeudadas, sino que tenían un “patrimonio””…

Ahora… la pregunta es ¿qué es lo que nos conviene?