Etiquetas

,

Hoy estoy contento, muy contento…

Ayer tuve que utilizar el álgebra para explicar a un alumno como resolver problemas…  Es sencillo, es necesario traducir a lenguaje matemático un texto. 

No somos conscientes de la belleza y posibilidades que brinda la capacidad de abstracción de nuestra mente… En el fondo, se trata de eso.

Soy afortunado y soy consciente de ello.  Quizá desde ayer lo soy un poco más.  He tenido acceso a una parte del saber…

El alumno, un hombre mayor que yo, estaba maravillado.  Eso también me hizo sonreir…  ¿Se maravillan los jóvenes en edad de estudiar ante la belleza del álgebra?…

Diré más… ¿Ponemos al mismo nivel esa capacidad humana que el arte, por ejemplo?  Es interesante reflexionar sobre eso…

Nadie duda en que saber quién era Quevedo es cultura… Desde luego, si alguien no sabe distinguir una palabra llana de una aguda no va a ser reconocido como “ilustrado”. Tampoco me discutírá nadie que está bien visto ser capaz de reconocer una obra de Goya… 

Ahora bien, ¿es cultura saber resolver una ecuación logarítmica?…   ¿es cultura saber lo que son orbitales atómicos?… ¿es cultura saber en qué consiste el efecto Faraday?… ¿es cultura saber las fases de un ciclo Otto? ¿es cultura saber lo que es un momento (en Física)? …¿es cultura saber cambiar un interruptor?… ¿es cultura diferenciar entre pagos y gastos? … ¿es cultura saber lo que es el epididimo?… ¿es cultura saber lo que es repicar una planta?… ¿que es el aparejo inglés en una pared?…

Me refiero a que si percibimos todos esas cuestiones como igual de importantes o “prestigiosas” para la formación de un ciudadano común. Otro día seguiré…

Terminé  la clase  y me dijeron que mi mujer estaba en Elx.  En lugar de volver a Orihuela, pensé en salir a cenar… Tenía una pendiente con un camarero. Me explicaré…

Ayer estuve en una cata de vinos en ese sitio.  La cata se alargó  y no pude cenar como tenía previsto.  Perdía el último tren.  Le pedí al camarero un montadito para llevar.  Me miro y lo trajo rápidamente. Al ir a pagarle me dijo que me invitaba pero que ésas no son formas…. Esperaba verme pronto con mi señora para cenar “como Dios manda”.  “Así no se cena” añadió. “Hay sitios para comer así y éste no es uno de ellos” sentenció  mientras yo musitaba un “Gracias” y “Desde luego, estoy totalmente de acuerdo con usted” y salía pensando en que ese tipo de personas está desapareciendo…

Se lo dije a mi mujer y allí que nos fuimos los cuatro…

Tristemente, está siendo raro encontrar camareros de ese tipo…Educado, atento, previsor, paciente…y con ese punto de mal genio…  Se tiende a pensar que cualquiera sirve para camarero y no es verdad…

Yo llegué un poco antes  al sitio y, como no había excesiva clientela, pedí una cerveza y me puse a hablar con él. 

Al verme, sonrió.  “Ha sido usted más rápido de lo que esperaba” me dijo.  En todo momento evitó el tuteo…

Coincidía ayer que era el santo de mi mujer. Teníamos, pues, excusa para salir.

Nos sentamos en la barra.  María debía terminar unos deberes que le quedaban y Samuel se puso a ver los pescados que ofrece el restuarante… Ya he dicho lo que le gustan los bichos…

Pedimos.  No hay casí nadie.   Nos pone un surtido de ensaladillas: rusa, buey de mar y bogavante… Pan con tomate y aceite…Un par de calamares a la plancha….  María quiere un montadito….  Samuel da cuenta él solo de uno de los calamares…

Nos ofrece un steak tartare para los dos.  Aceptamos. Empezamos a hablar y a cenar mientras prepara el steak delante de nosotros…

 ¡¡Lo que son las cosas!!  La mujer del camarero es de un pueblo  que está al lado del mio…  Son muy amigos de una familia que es amiga de la mía.  La hija es su vecina… 

Tenías razón… Volví a saber de ti al doblar la esquina…

http://www.youtube.com/watch?v=N9yBJES35O4&feature=related