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Regreso a casa tras una apacible tarde…. Había comido con Carlos, un ex – alumno que trabaja ahora para un organimo internacional en Pakistán.  Me cuenta aventuras, el estado de la cuestión, sus opiniones, sus planes de futuro… Es fascinante…

Toda la conversación está acompañada de un arroz a banda y un cava. Nos despedimos con la promesa de las venideras….

Después de terminar mis quehaceres, me dirijo a coger el tren de vuelta.   En el camino, me encuentro con Higinio. Me invita a un vino.  Hablamos y reímos.  Me gusta charlar con él.

Llego a casa… Me entretengo con los niños… María me dice la tabla del ocho de arriba hacia abajo y al revés.  Samuel me dice muy serio que un escorpión no es una mariposa.

Termino un pequeño duelo “digital” con un vieja amiga… ¿O no ha hecho más que empezar?

Intento encender el fuego en la web… Hay un problema de “sincronización”.

Acostamos a los niños…. Vemos la tele mientras charlamos….Informan y opinan sobre el terremoto de Lorca.

Nos acostamos.  Me encuentro en ese estado de semivigilia que precede al sueño.  Suena el teléfono… Me acuerdo de la madre del que llama sin saber quién es… Llego al aparato y…¡¡¡deja de sonar!!! Me vuelvo a acordar de esa señora.

¡¡¡Vuelve a sonar el teléfono!!!  Es un compañero de trabajo.  Me informa que la mujer de otro compañero le ha llamado.  No encuentra a su marido y no le responde las llamadas.  Aclaro que viven en Valencia aunque él trabaje aquí. Me dice que la última vez que se le ha visto ha sido en el trabajo.  Ya que yo soy el que más cerca vive me voy para allá.

El guardia de seguridad me está esperando.  La mujer también le ha llamado.  El coche del desaparecido está en el parking.  No hay ni rastro de él.  Subimos al despacho. No contesta a las llamadas a la puerta.  Vamos a buscar la llave maestra. 

La llave maestra no abre.  Estamos en ésas cuando aparece un amigo del desaparecido.  Viene del piso que tiene el desaparecido en una localidad cercana y que usa en ocasiones entre semana.  Dice que allí no está.

Nos observa 15 segundos trajinando con las llaves.

Nos pide que nos apartemos.  Da una patada a la puerta y la manda a la otra punta de la habitación.

No hay nadie en el despacho pero está el ordenador enchufado… 

Registramos los aseos… Tampoco.  Nos disponemos a buscar por la finca….

Suena el teléfono… Es el desaparecido…. Estaba cenando, se había líado y no se percató de que tenía el móvil sin sonido….

Me vuelvo a casa.  Hacía años que no pasaba por las calles de la ciudad a esas horas.

Aparco.  Subo a casa.  No puedo evitar sonreir.

Me voy a dormir…

http://www.youtube.com/watch?v=6yoR7fg2pE0