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Hace algunos años un amigo me habló de Erisicton.

Él se refería a este personaje como metáfora del hombre actual. Por favor, entiéndase hombre en el sentido de Homo sapiens, que luego dicen que digo…

Al hilo del Homo sapiens, si me permiten recordar mis tiempos de bachillerato, el profesor de Filosofía (3º BUP) hizo una referencia a este nombre científico que se me quedó grabada.

Decía Don José Luis Tatay, enfadado como siempre que sacaba a relucir su pesimismo antropólogico, que el nombre científico completo del ser humano era Homo sapiens sapiens. Según Don José Luis, eso significa hombre que sabe que sabe. Enérgicamente añadía ¡¡¡Mentira!!! ¡¡¡Será hombre que se rie de su propia ignorancia!!!

Algo de eso tiene el personaje de Erisicton, al menos como metáfora (o caricatura si me apuran) del sapiens actual.

Me ha vuelto a la cabeza Erisicton al pensar en esto de la crisis en general y en particular en las crisis alimentarias.

Erisicton es un personaje que aparece en “Las Metamorfosis” de Ovidio. No tiene desperdicio y más en estos aciagos tiempos que nos toca vivir.

Erisicton personifica a mi juicio la Humanidad en su conjunto en cuanto al modelo de crecimiento que nos hemos dado. El desprecio a la diosa Deméter (o Ceres en Roma) le llevó a un castigo aterrador.

Deméter es la diosa griega de los cereales, las cosechas y de la agricultura,(¡¡¡qué casualidad!!!), encargada de dar alimento a los humanos.

La historia de Erisicton, olvidada, merece ser recordada.

Estando como estoy en fase meditativa, merece la pena primero aclarar quién era Ovidio y lo que hizo en “Las Metamorfosis”.

El gran poeta latino Ovidio, a partir del año 1 ó 2 d.C. compuso el poema mitológico “Las Metamorfosis”. En sus 15 libros se cuentan unas 250 fábulas centradas en las transformaciones de personajes mitológicos en plantas, animales o minerales.

Gran fuente de la mitología clásica, Ovidio crea historias de personajes que se han convertido en símbolos y palabras tradicionales, personajes como:
– Licaón (de cuya capacidad para transformarse en lobo procede la palabra licántropo),
– Dafne (convertida en laurel para evitar el amor del dios Apolo),
– Hermafrodito (hijo de Hermes y Afrodita, de donde procede su nombre, y que la ninfa Sálmacis no pudo conquistar por lo que pidió a los dioses unirse a él en un único ser de doble sexo),
– Europa (raptada por Júpiter transformado en toro blanco),
– Acteón (convertido en ciervo por Diana por verla desnuda mientras se bañaba),
– Eco (condenada por Hera a repetir las últimas palabras que oyera),
– Narciso (tan enamorado de su propia imagen que murió sin poder apartarse del agua donde se reflejaba y donde se encontró la flor que lleva su nombre),
– Tiresias (ciego y adivino por distintos dioses),
– Andrómeda (que debía de ser sacrificada a un monstruo marino de Poseidón, pero Perseo la salvó matando al monstruo),
– Aracné (que tejía mejor que la diosa Atenea por lo que fue condenada a ser una araña),
– Atlas (convertido en montaña),
– Ariadna (hija del rey Minos, cuyo hilo sirve a Teseo para salir del laberinto cretense del minotauro, el cual era hijo de un toro y de Pasífae, esposa del rey Minos),
– Ícaro (de donde procede el nombre de la isla Icaria, hijo de Dédalo, que cayó por volar muy cerca del sol con sus alas de cera por no obedecer a su padre)… y otras curiosas invenciones (como la trágica muerte de los amantes Píramo y Tisbe que da color a las moras maduras o la muerte de Meleagro por su propia madre).

En el libro VIII, Ovidio cuenta la leyenda del rico Erisicton, príncipe de Tesalia y biznieto de Argos (guardián de 100 ojos que nunca dormía con todos sus ojos a la vez, hasta que Mercurio lo durmió y… bueno, esa es otra historia).

Decíamos que cuenta Ovidio que la diosa Deméter tenía un bosque sagrado en el que resaltaba una vetusta encina donde vivía la ninfa Hamadríade.

Un día Erisicton decidió cortar ese maravilloso árbol a pesar de las advertencias de dicha ninfa. Uno de sus hombres intentó detenerle pero le cortó la cabeza con el hacha. Tras muchos hachazos, Erisicton consigue que la encina caiga y que la ninfa muera.

Deméter, enfadada, quería que Erisicton pasara un hambre atroz, pero no podía porque su trabajo era dar alimentos a los hombres. Por eso, le pidió el favor al Hambre, y esta horrenda diosa visitó a Erisicton mientras dormía y cumplió el deseo de Deméter.

En ese momento, Erisicton despertó de hambre y empezó a comer todo lo que podía. Sin poder dejar de comer, Erisicton gastó toda su fortuna y vendió todos sus bienes, incluyendo a su hija Mnestra, que consigue escapar e intenta, en vano, ayudar a su padre que no para de comer, ya hasta las basuras que encuentra.

Finalmente, el hambre hizo a Erisicton devorar sus miembros y comerse a sí mismo.

Esta es la historia resumida. Sin embargo, siempre he dicho que debemos ir a las fuentes para buscar información, por eso adjunto el enlace a la Biblioteca Cervantes. Les animo a que lo lean. La lectura de los clásicos es siempre profética y clarificadora.

http://www.cervantesvirtual.com/servlet/SirveObras/12257292019032617210213/index.htm )

Me han dicho que haga los textos más cortos…. Seguiremos.